La FIA señala a los motoristas por los fallos en el reglamento de 2026
La FIA ha responsabilizado directamente a los fabricantes de motores por las deficiencias detectadas en el reglamento técnico de la Fórmula 1 para 2026. Nikolas Tombazis, responsable de monoplazas de la federación, explicó que varias marcas insistieron en establecer un reparto de potencia del 50% de gasolina y 50% de electricidad.
A pesar de que el departamento técnico de la FIA preveía las complicaciones resultantes, el sistema de gestión de la época impidió realizar modificaciones tempranas. Tras el descontento generalizado de pilotos y escuderías, la FIA y la F1 tomaron la iniciativa después del Gran Premio de Australia para forzar cambios normativos.
De este modo, la relación de potencia se reajustará a un 52/48 en la temporada 2027 y alcanzará un 60/40 de cara al año 2028. Tombazis también defendió la necesidad de mantener la equidad financiera para nuevos fabricantes como Audi, evitando ventajas desproporcionadas de gasto.
Con estas medidas, el organismo rector busca corregir el rumbo y garantizar la competitividad en la parrilla.